Cada vez que empezamos un nuevo curso o un nuevo desafío se nos pone delante: el estudio de los niños, para el cual nos creemos sentir suficientemente preparados?. En tu opinión:
¿Qué hace falta, a los niños y a los padres, para mantener esta confianza y este ritmo durante todo el curso?
Primero hay que pensar que esto es una carrera de fondo, es decir, los resultados se verán con el tiempo, por lo que tenemos que prepararnos con paciencia y voluntad. Siempre teniendo en mente que nuestro objetivo es lo MEJOR para nuestros hijos(as), a pesar del cansancio, del trabajo que todavía queda por hacer en la casa, de los deberes por repasar con los hijos.
Al cumplir con nuestra responsabilidad de darles de comer, vestir y llevarlos al colegio, no es suficiente; Necesitan de los valores, cariño, trabajo y ejemplo de los padres, para ponerse a funcionar en la vida. Partiendo de este punto, hay que ponerse a trabajar con ellos. La responsabilidad de la familia es dar seguimiento a lo visto en el colegio, debemos saber a diario que deberes les han puesto, si los ha hecho, si les ha pasado algo en el colegio, lo bueno del día, y no podemos permitirnos ir a la cama sin haber cumplido con las tareas realizadas. Para trabajar existe un tiempo y para dialogar hay que buscar un momento familiar, por ejemplo, la cena.
No existen fórmulas mágicas para hacer que nuestros hijos(as) cumplan con sus deberes escolares… sólo esfuerzo y constancia. Es necesario ponerse todos los días, aunque sea solo diez minutos al principio, cuando son pequeños, leyendo juntos un cuento, haciendo un crucigrama, un dibujo... creando el hábito, desde el principio ponerse a trabajar después de merendar (cuidar que sea en el mismo horario). Cuando han terminado su tarea de todos los días, podrán jugar, ver la televisión... no antes.
¿En qué fallamos los padres cuando no se consigue aplicar disciplina a los niños?
Como papas se debe tener bien claro lo que se quiere conseguir, cómo quiere formar a sus hijos y aplicarlo todos los días. Si hemos quedado con el niño (siempre debemos pactar previamente unas normas con ellos) que todos los días se va a trabajar un tiempo después de la merienda, no podemos ir cediendo a cualquier excusa para incumplir dicha norma. Debemos ser constantes. Al principio, cuesta pero en seguida irán adquiriendo ellos solos las costumbres.
Muchos padres se angustian cuando oyen o ven que el hijo del vecino ya anda y el suyo no. Cuando una madre dice que su hijo lo hace todo de manera sobresaliente y el suyo no es perfecto. Es muy importante darle el tiempo y espacio a nuestros hijos para que alcancen su desarrollo, todos los niños son especiales y diferentes, hay que respetar sus tiempos, sus debilidades y sus fortalezas…recordemos que es muy importante hacer niños(as) FELICES!!!
“Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú.
Se tú el que aparta la piedra del camino”
Gabriela Mistral.
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